El Filicidio de la Segunda División
Lunes, Marzo 24, 2008La constitución de la Segunda División Nacionalizada es uno de los hitos del primer mandato de Manuel Burga. Implementado aún por encima de lo que estudio de Apoyo establecía, se logró financiar al 100% gracias al aporte de la televisión y lo que a mucha gente le parecía imposible se logró, dos clubes pagaron por ser parte de esta Segunda División.
El sistema permitió que a pesar de los viajes al interior del país los clubes gastaran menos, porque el torneo fue totalmente subvencionado gracias a la bolsa común del auspicio televisivo.
La segunda inició con 12 equipos que era la cifra que permitía la subvención, sin embargo las deudas heredadas del Atlético Universidad y un estadio que nunca estuvo listo para la segunda hundieron sobre la hora en el 2007 al Alfonso Ugarte. Posteriormente, a fines del mismo 2007 el doble ascenso del Vallejo y el Mineros dejó a la Segunda con 10 equipos.
Con el tiempo a favor, la lógica indicaba que para el 2008 la Segunda volviera a 12 equipos, ya sea mediante concurso o permitiendo el ascenso de los equipos que orden de mérito quedaron postergados en la Copa Perú. Pero esto no sucedió y la FPF ordenó que la Segunda quedara en 10 y sin un plan para hacerlo en corto o mediano plazo. Es más, con el incremento de equipos en Primera y con los equipos de dos directores de la FPF en Segunda, lo más probable es que la Segunda quedo con tan solo 8 equipos finalizado el 2008 (ó 6 si no se reponen los 2 que bajen).
Si a esto le sumamos que el convenio firmado por la FPF con el auspiciador televisivo vence este año, creo que estamos a puertas de un filicidio.
Pero muerto el fútbol femenino, unidad técnica, grandes eventos internacionales, selección, fútbol de menores, ¿qué mueve a Manuel Burga a matar a uno de los pocos hijos decentes que le quedan?
Es que la Segunda es el hijo de su primera relación, la decente con la que salía a cenar y la presentaba en público, mal visto por su nueva pareja, esta nueva pareja impresentable, de dirigentes que viven exclusivamente de la Copa Perú y congresistas que aún en el congreso de pasado pertenecerían al tercio inferior.
La Segunda División es el paso lógico entre el fútbol aficionado y el profesional, pero esto representa una gran amenaza a la Copa Perú y por ende al medio de vida de estos señores de las departamentales.
Esta Copa Perú es tan predecible como una pelea de Cachascán.
Y si no me creen, revisemos la historia de sus campeones y su relación con los directores de la FPF: Aurich (A.Lozano), Galvez y Ancash (L.Duarte), Bolito (K.Vega), Atlético Universidad y Total Clean (R.Mesías). Todos los Presidentes Departamentales que han pertenecido a la FPF han sacado un equipo campeón, salvo los señores Duarte y Mesías que sacaron dos. En este nuevo directorio el Sr.Lozano ya tiene el suyo, ¿a quien le tocará este año?, ¿al Sr.Pantigoso? porque si Madre de Dios saca un campeón en la Copa Perú sólo nos quedaría decir ¡recatapúfila!
La Copa Perú se ha vuelto un monstruo de cinco cabezas que amenaza con destruir lo poco que queda del fútbol peruano. No genera clubes como instituciones, no promueve el fútbol de menores, no genera inversión en infraestructura deportiva, no promueve talentos, no desarrolla el fútbol en las regiones y nos ha llenado de dirigentes como los que tenemos hoy de nueva pareja de Manuel Burga en la FPF.
Urge la organización del nuevo sistema de torneos con Primera y Segunda Profesionales, Terceras Regionales y los torneos locales debajo, pero caminamos al revés.
¡Gracias Manuel Burga!