Deporte y Responsabilidad Social
Martes, 21 de Agosto, 2007 por Alberto SilesAún conmovidos por las imágenes que seguimos recibiendo del Norte Chico por la catástrofe generada por el último terremoto en el Perú, meditamos respecto al rol que nos toca vivir a los que estamos de una u otra manera ligados al deporte ante la ineludible obligación de dejar a nuestros hijos un mundo mejor que el que recibimos.
El deporte como fenómeno masivo, se utiliza como diversión de por sí y como vehículo para llevar mensajes. En el 2006 el Secretario General de las ONU el Sr. Kofi Annan se reunió en las oficinas de la FIFA con su presidente el Sr. Joseph Blatter, con quien habló sobre la importancia social de este deporte. Durante el encuentro, Annan y Blatter también analizaron la cooperación entre las Naciones Unidas y la FIFA, así como las formas en que el deporte puede ayudar al desarrollo, la paz o en la lucha contra la discriminación y el VIH-SIDA.
Desde el punto de vista del impacto masivo queda claro que a nivel mundial no hay deporte que genere mayor atracción que el fútbol. De hecho la FIFA en los últimos años ha impulsado campañas sociales especialmente en África con programas como “Ganar África con África”; “Football for Hope” que tiene entre sus proyectos a las “Escuelas de Deporte y Vida” en Perú; y las campañas de comunicación masiva como la lucha contra el Racismo.
Localmente, luego del terremoto hemos observado campañas de ayuda a los damnificados a través de los principales clubes y medios de comunicación deportivos. También hemos sido ejemplo para el mundo con las campañas de UNICEF “Con los chicos siempre ganas” desarrolladas en la Copa América 2004 y el Mundial Sub-17 de la FIFA 2005 y que ahora son usadas como ejemplo en diversos eventos a nivel mundial.
En el caso del Mundial Sub-17 y la Copa América se desarrollaron torneos paralelos en los penales y se llevaron gratuitamente a través del Ministerio de Educación miles niños de escasos recursos a las tribunas.
Estas campañas de comunicación social ayudan de paso a compensar la imagen tan vapuleada del fútbol en los medios de comunicación.
El deporte es también un extraordinario vehículo de aprendizaje, quien diga que una escuela de fútbol tiene como fin desarrollar estrellas del deporte para el futuro tiene una visión equivocada, eso quizá es cierto en un centro de Alto Rendimiento de Deportistas, pero nunca en una escuela masiva y menos cuando se trabaja con niños. Cito a la página web de la AFA (www.afa.org.ar) en referencia al fútbol infantil “El Fútbol Infantil nació por una idea del señor Julio Grondona con directivas muy claras: formar niños capacitados, primero para enfrentar con entereza la dura batalla que representa la vida diaria y luego, en la medida de lo posible, formar jugadores de fútbol… …Los porcentajes, con la frialdad inalterable de los números lo ratifican: uno, dos o a lo sumo tres pibes de cada 100 posiblemente logre ganarse la vida con el fútbol. Lo importante es que los restantes obtengan la capacitación y el fortalecimiento necesarios para vivir sin el fútbol.”.
La promoción de escuelas de deporte en zonas de escasos recursos no tiene como fin el desarrollo de talentos deportivos (eso es una consecuencia deseable) sino mas bien servir como una alternativa divertida para inculcar valores en el grupo más vulnerable de nuestra sociedad.